Páginas

miércoles, 1 de agosto de 2012

Voces - Antonio Porchia

Extractos de "Voces" de Antonio Porchia, poeta místico Argentino. (1885-1968) 
 Recomiendo leer de a pocas y digerir.




Temer no humilla tanto como ser temido.

Qué te he dado, lo sé. Qué has recibido, no lo sé.

No me hables, quiero estar contigo.

El hombre no va a ninguna parte. Todo viene al hombre, como el mañana.

Te quiero como eres, pero no me digas como eres.

El dolor no nos sigue: camina adelante.

Si no levantas los ojos, creerás que eres el punto más alto.

Cerca de mí no hay más que lejanías.

Quien perdona todo ha debido perdonarse todo.

La confesión de uno, humilla a todos.

Una cosa sana no respira.

Han dejado de engañarte, no de quererte. Y te parece que han dejado de quererte.

Cuando me conformo con nada es cuando me conformo con todo.

Sí, es entrando en todo como voy saliendo de todo.

Hallarás la distancia que te separa de ellos, uniéndote a ellos.

Quería estar en algo para no estar en todo.

Sí, esto está mal. Pero estuvo bien. Y ahora no comprendo cómo pudo estar bien. Y ahora no comprendo cómo puede estar mal.

Quien dice la verdad casi no dice nada.

Una cosa, hasta no ser toda, es ruido, y toda, es silencio.

El lodo apartándolo del lodo, no es más lodo.

Los no vacíos, puntos de apoyo de los vacíos, no tienen puntos de apoyo y vagan… en los vacíos.

Entra una nueva pena y las viejas penas de la casa la reciben calladas, no muertas.

El hombre lo juzga todo desde el minuto presente, sin comprender que solo juzga un minuto: el minuto presente.

Quiero por lo que quise, y lo que quise, no volvería a quererlo.

Hablo pensando que no debiera hablar: así hablo.

El hombre, cuando no se lamenta, casi no existe.

El mal, débil, me agita; fuerte, me calma.

He llegado a un paso de todo. Y aquí me quedo, lejos de todo, un paso.

Todos los soles se esfuerzan por encender tu llama y un microbio la extingue.

Más llanto que llorar es ver llorar.

Por que te quiero bien, quisiera poder hacerte creer cuanto yo he dejado de creer.

No me das nada. Porque cuando nada te pido, no me das nada.

El dolor no nos sigue: camina adelante.

Has venido a este mundo que no entiende nada sin palabras, casi sin palabras.

Percibimos le vacío, llenándolo.

En plena luz no somos ni una sombra.

Cada uno cree que sus cosas no son como todas las cosas de este mundo. Y es por ello que cada uno tiene sus cosas.

El dolor esta arriba, no abajo. Y todos creen que el dolor esta abajo, Y todos quieren subir.

Mi cuerpo me separa de todo ser y de toda cosa. Nada más que mi cuerpo.

Cuanto menos cree uno ser, más soporta. Y si cree ser nada, soporta todo.

Sólo algunos llegan a nada, porque el trayecto es largo.

Me ves cuando me tocas, cuando no debieras verme.

Aunque obtuviese el bien que no merezco no podría vivirlo; el bien que merezco si podría vivirlo, aunque no lo obtuviese.

Donde hay una pequeña lámpara encendida, no enciendo la mía.

La infinita luz no alcanzó a abrir mis ojos del todo. La infinita noche ¿alcanzará a cerrar mis ojos del todo? ¡Quién sabe!
   
De todos modos he llegado a hoy. Y así llegaré a mi fin. De todos modos.
  
Una cosa bella son dos cosas: bello y cosa. Y las dos nunca se dan juntas.

La pérdida de una cosa nos afecta hasta no perderla toda.

Puedo andar por todas las cosas, pero así, como ando ahora: no prendido de ninguna cosa.
Cuanto sé no me sirve ni para saberlo.

Yo no estoy conforme de ti. Pero si tú tampoco estás conforme de ti, yo estoy conforme de ti.

Cuando más comprendo lo diferente es menos diferente. ¿Es que lo diferente es incomprensión?

No usar defectos, no significa no tenerlos.

Para no engañar, no me basta no engañar.

En mi viaje por esta selva de números que llaman mundo, llevo un cero a modo de linterna.

Todo: lo grande de los pequeños.
Nada: lo grande de los grandes.

Se descubre para ti, lo que tu descubres para ti, no lo que otros descubren para ti.

El temor de separación es todo lo que une.

Mi nacer aquí, ¿dónde habrá sido morir? Y mi morir aquí ¿dónde será nacer?      

Cuando ya nada me quede, no pediré más nada.

Las dificultades también pasan, como todo pasa, sin dificultad.

Te depuras, te depuras…¡Cuidado! Podría no quedar nada.

El sol ilumina la noche, no la convierte en luz.

Y sigo matando lo malo que hay en mí, para seguir siendo un santo, un suicida o un asesino.

Triste eres menos triste, quédate triste.

Voy perdiendo el deseo de lo que busco, buscando lo que deseo.

Lo que sé lo soporto con lo que no sé.

La condenación de un error, es otro error.

Palabras que me dijeron en otros tiempos, las oigo hoy.

Mientras creamos tener algún valor, nos hacemos daño.

Nada más que un infinito de esperas y el fin de un infinito de esperas, nada más.

Y si no hubiese luces que se apagan, las luces que se encienden no alumbrarían.
Cuando te digo lo que te digo, es por que me ha vencido lo que digo.

El mar de amargura que me has dado no me basta para darte ni una gota de amargura, porque también me has dado una gota de dulzura.

Mi yo ha ido alejándose de mi, hoy es mi más lejano tú.

Quienes han hecho mil cosas y quien no ha hecho ninguna, sienten iguales deseos: hacer una cosa.

Cuando me acerco a un alma, no llevo el deseo de conocerla, cuando me alejo, sí.

Y si estuviera separado de ese árbol que veo, de ese sol que veo, ¿vería ese árbol, vería ese sol?

No me hables, quiero estar contigo.

Hasta el más pequeño de los seres lleva un sol en los ojos.

Para librearme de lo que vivo, vivo.

Para los que mueren, esta tierra es lo mismo que la más lejana estrella. No debiera preocuparnos tanto lo que sucede en la más lejana estrella.

Después de beber el contenido de mi copa, se llenó mi copa.

Si amas al sol que alumbra, tal vez amas, y si amas al insecto que te muerde, amas.
  
Vemos por algo que nos ilumina; por algo que no vemos.

La pobreza ajena me basta para sentirme pobre, la mía no me basta.

Se puede no deber nada, devolviendo la luz al sol.

Lo antes que yo y lo después que yo casi se han unido, casi son uno solo, casi se han quedado sin yo.

Sí, ya he oído todo. Ahora sólo me falta callarme.

Comencé mi comedia siendo yo su único actor y la termino siendo yo su único espectador.

Y seguiré eliminando las palabras malas que puse en mi todo, aunque mi todo se quede sin palabras.

Creías que destruir lo que separa es unir. Y has destruido lo que separa. Y has destruido todo. Por que no hay nada sin lo que separa.

Sabes tanto de mí y no me comprendes. Saber no es comprender. Podríamos saberlo todo y no comprender nada.

Casi siempre es el miedo de ser nosotros lo que nos lleva delante del espejo.

Porque saben el nombre de lo que busco ¡creen que saben lo que busco!

Cuando tú y la verdad me hablan, no escucha a la verdad. Te escucho a ti.

Y si no pudiera alejarme de mí, no podría acercarme a nadie, a nada. Ni a mí.

A veces lo que deseo y lo que no deseo se hacen tantas concesiones que llegan a parecerse.

Ninguna suerte es Mejor. Por que no hay ninguna suerte que no quiera ser Mejor.

Había males y había malos. Hoy hay solamente males. Me he liberado de los malos.

Quien para verme me mira, que mal podrá verme.

Cuando tengo algún momento de sensatez, lo pierdo todo.

Sí, he hecho algunas cosas que cuando puedo no decírmelas no me las digo, para no ofenderme. Por que ya no quiero ofender a nadie.

Lo importante y lo no importante no son iguales, sólo en sus comienzos.

Lo que me he olvidado de esto, de aquello, es lo que me he olvidado de mí.

Porque crees que me has comprendido has dejado de comprenderme.

Las cosas, unas conducen a otras. Son como caminos, y son como caminos que solo conducen a  otros caminos.

 Comprendo que la mentira es engaño y la verdad no. Pero a mi me han engañado las dos. Y he engañado con las dos.

Siempre me fue más fácil amar que elogiar.

Ahora puedes amar siempre y amar todo. Porque ahora puedes amar sin lo amable.

El viaje: un partir de mí, un infinito de distancias infinitas y un arribar a mí.

Lo que dicen las palabras no dura. Duran las palabras. Por que las palabras siempre son las mismas y lo que nos dicen nunca es lo mismo.


Sitio Web dedicado en su honor:http://www.antonioporchia.com.ar/.