El Maestro y la muerte.
No admires gente desde la
distancia –dijo-. Esa es la manera mas segura de crear seres mitológicos.
Acercate a tu profesor, habla con el, ve como es como hombre. Ponlo a prueba. Si
el comportamiento de tu profesor es resultado de su convicción de que es un ser
que se va a morir, entonces todo lo que haga, no importa cuan extraño, debe ser
premeditado y final. Si lo que dice termina siendo palabras, no vale nada.
-Es imprescindible que hables
con el- me dijo en una voz un tanto urgente-. Los chamanes n o admiran a la
gente en el vacío. Les hablan; los conocen. Establecen puntos de referencia.
Comparan. Lo que estas haciendo es un poco infantil. Admiras a lo lejos. Es
como lo que pasa con un hombre que le tiene miedo a las mujeres. Finalmente,
sus gónadas dominan su miedo y le exigen que adore a la primera mujer que le
dice “Hola”.
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